El Uso de la Riqueza

Como sabemos, los modelos tradicionales mantienen como uno de sus supuestos más aceptados el que el propósito principal de un negocio o empresa es el de generar riqueza para sus dueños o accionistas.

Esto va de la mano de uno de los desafíos más apremiantes en cuanto a la distribución de la riqueza en el mundo. Según datos de la Organización Internacional de Trabajo, el 10% más rico de la población mundial se lleva actualmente el 52% de la renta mundial, mientras que la mitad más pobre obtiene el 6,5%.

Nuestro modelo en contraste promueve el uso de la riqueza para compartir y servir a otros. Para generar bienestar y contribuir a un mundo más justo e inclusivo donde todos puedan desarrollar sus capacidades y talentos y participar activamente en el desarrollo social, económico y ambiental de sus comunidades, ciudades y paises. Por esta razón, cuando pensamos en iniciar un emprendimiento debemos ser cuidadosos de no seguir este mismo modelo ya obsoleto basado en la acumulación y enriquecimiento personal. Por supuesto que se hace necesario pensar en aspectos financieros para la sostenibilidad y continuidad de nuestra empresa o negocio, pero esto no debe convertirse en el principal foco de atención.