Nuestros esfuerzos deben enfocarse en el desarrollo de las capacidades y talentos de las personas involucradas y de quienes buscamos beneficiar. Como se menciona en la sección anterior, es importante también que estos beneficiarios participen de las decisiones del rumbo que tomarán los esfuerzos y programas planteados.
Como se indicó también en la sección sobre la justicia, todo ser humano tiene derecho a desarrollar su potencial y a contribuir a la contrucción de una civilización más próspera. Para este fin, el incluir elementos de capacitación permite a los involucrados ser parte activa de los esfuerzos. El contar con un buen flujo de información sobre el avance, logros, desafíos, y otros temas relevantes promueve el compromiso y ayuda a mantener el interés. El abrir espacios regulares participativos de reflexión y evaluación estimulan el aprendizaje y la generación de nuevas ideas.